Barón de Ley Gran Reserva 1998 (Tempranillo y Albalonga)
NOTA DE CATA:
- Vista: Este Baron de Ley Gran Reserva 1998 presenta un atractivo color rubí de capa media, que empieza a mostrar ligeras tonalidades teja, señal de su prolongada crianza.
- Nariz: El vino despliega una gran intensidad aromática en nariz, ofreciendo un “bouquet” con frutas maduras y orejones, integradas con tostados y un carácter balsámico. Tras algún tiempo en la copa, los aromas evolucionan a trazas de infusiones, especias y tabaco.
- Boca: El ataque en boca es redondo y armonioso, mostrando taninos sedosos pero también manteniéndose fresco y vivaz. El retrogusto es muy persistente, recuperando memorias de tostados y pasas, dejando una agadable sensación de frescura.
VIÑEDOS: Baron de Ley Gran Reserva 1998 se elabora a partir de uvas procedentes de las zonas más frescas de nuestra finca de “Imas” en Mendavia (Rioja Baja), donde la orientación ideal y productividad limitada nos ofrecen uvas ideales para este estilo de vino. Si hay estilos de vino en el mundo que merecen el calificativo de “grandes clásicos”, sin ninguna duda uno de ellos son los Grandes Reservas de Rioja. Estos vinos, en los que se realizan largas crianzas buscando vinos de gran longevidad y complejidad, requieren también una cuidadosa selección de las uvas ideales.
CASTAS: 90 % Tempranillo y 10 % otras, vendimiadas manualmente en pequeñas cajas.
ELABORACIÓN: Tras su vendimia manual empleando cajas pequeñas, las uvas llegaron a bodega en perfectas condiciones, despalillándolas antes de pasar a los depósitos de fermentación de acero inoxidable. La fermentación se realizó a temperatura controlada alrededor de los 30 ºC, con remontados y cata de los mostos diarios, y después de una maceración adicional de diez días llegamos al equilibrio óptimo entre buen color y estructura y unos taninos redondos y afables.
ENVEJECIMIENTO: Baron de Ley Gran Reserva 1998 fue criado, siguiendo los conceptos más clásicos de Rioja, durante 24 meses en barricas de roble americano y francés (50-50 %) y después ha permanecido en botella durante 5 años. Esta prolongada crianza ha desarrollado el potencial aromático de este vino hasta su más alta expresión.